ARTÍCULO

Rendidos al rendimiento escolar

¿Qué lleva al niño y adolescente a rendirse a la hora de mejorar su rendimiento escolar?

La mayor parte de estudiantes rendidos a su rendimiento muestran síntomas de “indefensión aprendida”. Unas veces aprueban sin esforzarse demasiado y otras suspenden tras poner todo su empeño. En cualquier caso sienten que, por mucho que se esfuercen, no van a sacar buenas notas, así que se rinden antes de empezar.

Su autoestima queda preservada de esta forma, ya que de alguna manera atribuyen el mal resultado a su pereza, más que a su incapacidad.

Por otro lado, la tarea de estudiar les resulta en sí aburrida, ya que no conectan lo que los profesores “quieren” que estudie con sus intereses, o lo que considerarían un conocimiento práctico sobre la realidad.

¿De qué forma mindfulness les ayuda a aumentar su interés por el estudio?

1) Aprenden a soportar y sostener mejor los síntomas del temor a ser evaluados y del aburrimiento. Pueden permitirse sentir todo eso, y mantener el enfoque de su atención en lugar de buscar algo para distraerse y evitar así el malestar.

2) Aprenden a recuperar su enfoque de atención en lo que estén estudiando cada vez que se distraen, y al hacerlo con amabilidad hacia sí mismos, mejora su autoestima. Pueden encontrar en este resistir la distracción un juego de atención, con independencia del contenido que estén estudiando.

3) Una vez enfocados en el estudio, reduciendo su ansiedad y estrés, pueden abrirse con interés a encontrar relación entre el contenido que estudian y su vida cotidiana. Aumentan su interés por preguntarse e investigar más allá del material de estudio.

4) Cuando terminan de estudiar, dedican un tiempo a sentir la gratificación de haber actuado de forma responsable, lo que aumenta su autoestima. Aprenden a auto-evaluarse de manera positiva, lo que les hace menos dependientes de la evaluación externa final. Aumenta su tolerancia a la frustración al centrarse más en el proceso que en el resultado.

En definitiva, mindfulness aumenta el rendimiento escolar al aprender a rendir la mente a sus usuales bloqueos y pensamientos distractores, asumiendo su responsabilidad con mayor naturalidad, paradójicamente con menos esfuerzo, al haber aprendido a disolver sus resistencias al estudio.

Miguel Cámara

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