ARTÍCULO

MindFUNness: hacer mindfulness divertido

Tanto niños como adolescentes comprenden mejor mindfulness con ayuda de materiales de apoyo que les resulten divertidos, y estimulen la curiosidad como elemento fundamental de la práctica.

Los adultos suelen tener otras espectativas en relación a las prácticas de mindfulness, suponiendo que cuanto más sobrias sean más les acercará a esa vacuidad prometida desde las raíces de mindfulness en el budismo zen.

“Muchos padres y profesores comentan que las prácticas destinadas originalmente a niños les han proporcionado una comprensión más clara de mindfulness que años de lectura de libros y clases dirigidas a adultos.” Susan K. Greenland (Programa Inner Kids)

Lo cierto es que la rigidez con la que se inicia el adulto, con toda una carga de expectativas puestas en su práctica, le aleja del estado de conciencia mindful, que es suave y compasivo. Calmado, y gracias a ello, plenamente despierto. El exceso de alerta o de concentración nos distancia del momento presente. Estamos buscando entonces que ocurra algo, más que disfrutar de lo que se está dando.

Miguel Cámara

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