PRÁCTICA

La velita de colores

¿Cómo puede inducir mindfulness una de estas velitas que parecen servir más bien como adorno navideño o para propiciar un ambiente discotequero?

El minuto que pasan plenamente atentos a la velita se pasa más rápido al cambiar la estimulación. Disfrutan más de la práctica, se les hace menos aburrida que atender a una vela (más peligrosa) u otro objeto externo al que anclar su atención.

La instrucción clave aquí es estar totalmente presentes, en el color que haya en ese momento en la vela y con el ritmo más pausado o frenético. Observar sin desear que la experiencia sea diferente a como se está dando.

Después de todo, nuestro mundo emocional es también así de inestable, así que la práctica de anclar la atención a la velita de colores durante un minuto ayudará más tarde a cultivar mindfulness en la gestión de las emociones.

Miguel Cámara

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *